
24 de junio de 1858, la reina Isabel II, su marido y el Príncipe de Asturias, el futuro Alfonso XII, llegaron a la tribuna que se había colocado para la inauguración oficial del Canal de Isabel II, en la calle Ancha de San Bernardo, en el solar del Cuartel de Monteleón a la altura de la iglesia de Montserrat, y a las ocho y media de la tarde, la reina movió la palanca que hizo que surgiese un chorro de agua que, elevándose a 90 pies de altura superaba en altura a todas las casas del entorno. Era una fuente provisional concebida para asombrar a los madrileños y rubricar el acto de inauguración del Canal de Isabel II. Era el momento en que las aguas del Lozoya llegaban a Madrid. La fuente consistía en un extenso pero poco profundo pilón circular, adosado a otros dos más pequeños semicirculares. En el centro un surtidor con juegos de aguas, con el que se hacía alarde de la presión del canal del Lozoya, arrojaba un chorro de quince centímetros de diámetro y se elevaba a más de treinta metros de altura. Entre el público asistente se pudieron oír gritos de júbilo y se veían los sombreros al aire. La gente estaba admirada de poder contemplar como el agua subía hasta el cielo. Fue entonces cuando Posada Herrera le dijo a la reina "Señora, hemos tenido la suerte de ver un río poniéndose de pie". También estaba de incógnito entre el público, Bravo Murillo, verdadero precursor del proyecto, pero que no fue invitado a la ceremonia por motivos políticos del momento. También se dice que dijo: "¡Ya podemos lavarnos todos!".

Al día siguiente la Reina dio en el Palacio Real un banquete a los ingenieros e impuso la Gran Cruz de la Orden de Carlos III, a Lucio del Valle, ingeniero de caminos y arquitecto que había sido nombrado director del Canal.
Esta fuente fue a parar dos años más tarde a la Puerta del Sol y solo funcionaba en algunas fechas señaladas y durante poco tiempo, pues, según Fernández de los Ríos, pasados cinco minutos "toda la plaza se convertía en pilón".



Luego el pilón se trasladó a la glorieta de Cuatro Caminos donde instalaron un nuevo ornamento interior para los chorros de agua, mientras que el surtidor original acabó en el estanque del Palacio de Cristal en el Retiro (o eso he creído siempre). Desde los años 50, el pilón se encuentra en la entrada a la Casa de Campo junto al Puente del Rey y frente a la Casa de los Vargas.

Pilón situado actualmente en la entrada a la Casa de Campo junto al Puente del Rey y frente a la Casa de los Vargas
